Clase de 3 de mayo 2025 y 10 de mayo 2025
Vocabulario
Tirado: laisser en plan, laisser de côté.
Hormigas fourmis:
Estropeado cassé.
Averiado hora service.
Tener gana avoir envie.
La cena de despedida le dîner du départ.
La salida/la puesta de sol lever/coucher du soleil
Casco la vieille ville, centre historique
Buceo plongée sous marine (bucear)
Queso sobrasada charcuterie
Misterio mystère
Misterioso mystérieux
Llenar = remplir
Lleno de = plein de
Vaciar vider
Vacilar vaciller
Arqueológicos
Enjuagar rincer
Examen de manejar examen de conduite
Estoy harto j´en ai marre
Retrasado retardé
Mentira blanca/mentira piadosa pieux mensonge
Pereza paresse/ca me fatigue
Detallista méticuleux/attentionné
Tacaño radin
Marruecos
La boda le marriage
El retraso
El plátano
El velo/la vela
Turquía
El centro
Palomitas pop corn
Página 119-120, ejercicios 10 y 11.
12. Ejercicio oral.
Vacaciones infernales (el ejercicio que hemos hecho el 3 de mayo)
Querido/a Miguel /María
Durante el traslado al aeropuerto en autobús, estábamos en una calle pequeña. Hacía
mucho calor y no era posible abrir las ventanas. El aire acondicionado se había
estropeado/averiado. Nadie tenía agua, fue horrible. Llegamos justo a tiempo para el
vuelo sin posibilidad de beber nada.
A las doce, estábamos en el aeropuerto, pero el avión 765 no tenía refrigeradores que
funcionaran. Las bebidas estaban calientes.
A las 17:00, estábamos en un coche típico de la zona: sin ventanas y con ruedas muy
duras. En la calle, había muchos baches.
Una hora y media después, fue la hora del cóctel de bienvenida en el hotel Tortuga
Feliz. Había mucho alcohol. Sin haber bebido nada antes, ya estábamos borrachos.
A las 20:00, nos dimos un baño nocturno, sin traje de baño, en la piscina del hotel.
Al final del día, a las 22:00 de la noche, teníamos que cenar fuera. Pero había tantos
mosquitos que no pudimos comer y nos quedamos todos en la piscina – sin traje de
baño – y sin haber comido nada.
Día 2
El segundo día, tuvimos que hacer una excursión en camello. Para mí, subir a la
espalda del animal fue muy complicado. Estaba a punto de caer en todo momento. Los
otros viajeros parecían tranquilos, pero yo solo quería que llegáremos rápido para
visitar las ruinas de Santiago. Entonces a las dos, visitamos las ruinas con un guía que
hacía “hablar” las ruinas. Para mí, no tenía ningún interés y teníamos hambre.
A las doce de la tarde, comimos algo: dátiles y cocos. Pero después de la comida, todo
el mundo todavía tenía hambre. Además, uno de los viajeros dijo: “¿Dónde está mi
pareja? ¡La hemos olvidado en el desierto!”. El responsable del viaje estaba enfadado y
le respondió: “¿No puedes ocuparte de tu mujer?”. No pudimos visitar las dunas porque
tuvimos que ir a buscarla en furgoneta. Estaba hablando con un hombre, Abdel, el
propietario del camello. Tuvimos que dormir bajo las estrellas. Hacía mucho frío. Yo
decidí que nunca más haría un viaje organizado.
Día 3 – San Martín, nunca más.A las nueve, el desayuno estaba bueno, pero el problema fue que no pudimos
quedarnos más de una hora. Algunos amigos que llegaron después de las 10, no
pudieron comer.
A las doce, el camello empezó a correr muy rápido y una amiga cayó al suelo y se
rompió el hombro. El hospital más cercano estaba a unos 30 kilómetros del lugar donde
estábamos. A las dos, nos sirvieron un plato típico de allí: flores, hormigas y dátiles. El
problema es que, dentro de la flor grande había un insecto vivo escondido. El insecto
salió de la flor y picó en la garganta de mi amiga.
El hotel no tenía ningún medicamento apropiado.
Durante nuestra tarde libre, encontré a un hombre en la calle. Me dijo: “¿Usted está
buscando una tienda de recuerdos?”. Respondí: “Sí”. “¡Sígueme!”, me dijo el hombre.
En la tienda, vi una pequeña pintura con el precio escrito: 38€. Cuando llegó el jefe, me
dijo que el precio no era lo que había leído, sino 83€. Había un error en el orden de las
cifras.
Día 4.
Nos levantamos pronto para desayunar, pero el café estaba frío y no había mucho para
comer. El día empezaba bien …
A las diez, fuimos a la playa, pero como había olvidado mi antimosquitos, al final tuve
que quedarme en el autobús, donde comí mientras que los otros estaban comiendo en
la playa.
Estaba previsto hacer una visita en helicóptero, pero como había un pequeño problema
con el motor, fuimos con el autobús. El cañón no estaba muy impresionante visto del
camino.
Cuando volvimos al hotel, no teníamos ganas de ir a comer la cena de despedida, así
que nos fuimos directamente a la cama.
Besitos,
Valérie